Khan, un ciudadano paquistaní que creció en las afueras de Baltimore, terminó en la nación centroamericana por medio de un acuerdo del gobierno del presidente Joe Biden con las autoridades de Belice. Sus abogados dijeron que su cliente debió ser liberado en febrero del año pasado bajo un acuerdo previo al juicio.
Khan, de poco más de 40 años, dijo en un comunicado a través de su equipo legal que lamentaba profundamente su período de trabajo con Al Qaeda cuando tenía poco más de 20 años. Eso incluyó trabajar como mensajero y participar en la planificación de varias conspiraciones que nunca se llevaron a cabo.
“Les prometo a todos, especialmente al pueblo de Belice, que seré un miembro de la sociedad productivo y respetuoso de la ley”, se lee en el comunicado. “No los defraudaré”.
Antes de llegar a la prisión militar de la base estadounidense en Cuba en 2006, Khan pasó alrededor de tres años en los llamados sitios negros de la CIA en el extranjero. La agencia de inteligencia usó los lugares clandestinos en lo que Estados Unidos llamó su “guerra contra el terrorismo” después de los ataques de la red Al Qaeda el 11 de septiembre de 2001.