Una norma final anunciada el jueves por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) establece límites al polvo con plomo en pisos y alféizares de residencias e instalaciones de cuidado infantil anteriores a 1978 a niveles tan bajos que no pueden detectarse.
La pintura que contiene plomo fue prohibida en 1978, pero se cree que más de 30 millones de hogares estadounidenses todavía lo contienen, incluyendo casi 4 millones de hogares donde viven niños de menos de 6 años. La pintura con plomo puede desprenderse cuando se deteriora o se altera, especialmente durante la remodelación o renovación de las viviendas.
“No existe un nivel seguro de plomo”, aseveró Michal Freedhoff, administrador asistente de seguridad química y prevención de la contaminación de la EPA. La nueva norma acercará a Estados Unidos “a la erradicación de los peligros de la pintura a base de plomo de los hogares y las guarderías de una vez por todas”, añadió.
La EPA estima que la nueva norma reducirá la exposición al plomo de hasta 1,2 millones de personas por año, entre ellas entre 178.000 y 326.000 niños menores de 6 años.