“El presidente es nuestro candidato. El presidente es el líder de nuestro partido”, dijo el gobernador de Maryland, Wes Moore. Añadió que, en la reunión, Biden “dijo muy claramente que está en esto para ganar”.
A pesar de esos sentimientos tranquilizadores, un importante donante demócrata, el cofundador de Netflix Reed Hastings, también pidió al presidente que abandonara la contienda. “Biden necesita hacerse a un lado para permitir que un vigoroso líder demócrata derrote a Trump y nos mantenga seguros y prósperos”, manifestó. La declaración fue reportada por The New York Times en primera instancia.
Y todo ello después de que el representante Jim Clyburn, amigo y confidente de Biden desde hace tiempo, dijera que apoyaría unas “miniprimarias” antes de la Convención Nacional Demócrata del mes que viene si Biden abandonara la contienda. El demócrata de Carolina del Sur planteó una idea que parecía sentar las bases para una elección alternativa por parte de los delegados durante la votación nominal virtual prevista por los demócratas antes de la convención más formal del partido, que comenzará el 19 de agosto en Chicago.
Clyburn dijo a CNN que la vicepresidenta Kamala Harris, gobernadores y otros podrían competir por la candidatura a la presidencia: “Sería justo para todos”.
Clyburn, un legislador de alto rango y exmiembro del equipo de liderazgo de su partido en la cámara baja, dijo que no ha visto personalmente al presidente actuar como lo hizo en el debate la semana pasada, y lo calificó de “preocupante”.
E incluso aunque algunos aliados demócratas han guardado silencio desde el debate del jueves, existe una creciente frustración debido a la respuesta del equipo de campaña de Biden ante su desastroso desempeño en el debate en un momento clave del proceso electoral, particularmente por el hecho de que Biden haya esperado varios días para reunirse con altos miembros de su propio partido para tratar de controlar el daño.
Un asesor demócrata dijo que la falta de respuesta ha sido peor que el mal desempeño de Biden en el debate, y agregó que los legisladores que apoyan a Biden quieren verlo refutar directamente las preocupaciones sobre su capacidad ante periodistas y votantes. El asesor se mantuvo en el anonimato para hablar con franqueza de la dinámica partidista.
Pero la mayoría de los legisladores demócratas han decidido esperar y ver cómo se desarrolla la situación, a la espera de una mejor idea, mientras se publican nuevas encuestas y sale al aire la entrevista programada de Biden con ABC News, según legisladores demócratas que solicitaron el anonimato para hablar sin rodeos sobre el tema.
Cuando el congresista por Texas Lloyd Doggett —quien esta semana pidió a Biden que abandonara la contienda— buscó el apoyo de otros legisladores demócratas, no obtuvo respuesta, y finalmente emitió una declaración por su cuenta, según una fuente familiarizada con la iniciativa que habló bajo condición de anonimato.
Pero también existía la sensación de que el periodo de espera expiraría pronto si Biden no intensificaba sus contactos con el Capitolio o demostraba que estaba preparado para el puesto.
Algunos sugirieron que Harris se perfilaría como la favorita para sustituir a Biden si éste se retiraba, aunque los participantes en las conversaciones privadas reconocen que los gobernadores Gavin Newsom, de California, y Gretchen Whitmer, de Michigan, siguen siendo alternativas viables. Pero para algunos, Harris es la mejor opción para unificar rápidamente al partido y evitar una lucha desordenada y divisiva en la convención.
Incluso cuando la presión en torno a Biden iba en aumento, él y Harris hicieron una aparición sorpresa en una llamada con todo el personal de campaña y ofrecieron un discurso para levantar los ánimos. Destacaron la importancia de derrotar al expresidente Donald Trump, el virtual candidato republicano, en noviembre, y retomaron la promesa que hizo Biden tras el debate de levantarse de nuevo tras esta caída.
“Igual que derrotamos a Donald Trump en 2020, vamos a volver a derrotarlo en 2024″, dijo Biden, quien aseguró a los participantes que no dejará que lo saquen de la contienda. Harris añadió: “No nos echaremos para atrás. Seguiremos el ejemplo de nuestro presidente. Lucharemos y ganaremos”.
Cuando se le preguntó a la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, durante su rueda de prensa si Biden consideraría retirarse de la contienda., dijo: “Absolutamente no”.
“No puedo exponer nada que pueda hacer cambiar de opinión al presidente”, dijo Jean-Pierre sobre la posibilidad de que Biden siga aspirando a un segundo mandato. Añadió que él “tiene las ideas claras. Y sigue en la contienda”.
No obstante, los demócratas no están satisfechos con las explicaciones sobre el desempeño de Biden en el debate, tanto por parte del personal de la Casa Blanca como del propio presidente. Y existe una frustración más profunda entre algunos miembros del partido, quienes consideran que Biden debería haber respondido mucho antes a los cuestionamientos sobre sus tropiezos en el debate y que los ha puesto en una situación difícil al seguir en la contienda.
El Leadership Now Project, un grupo de empresarios, académicos y líderes de opinión, dijo en una carta que la “amenaza de un segundo mandato de Trump” es lo suficientemente grande como para que Biden “pase la antorcha de la nominación presidencial de este año a una nueva generación de demócratas altamente capaces.”
El equipo de campaña de Trump emitió un comunicado en el que afirmó que “cada demócrata” que ahora pide al presidente “que renuncie fue una vez partidario de Biden”.
Trump tenía una ligera ventaja sobre Biden en dos sondeos de opinión realizados después del debate de la semana pasada. Uno de los sondeos, realizado por SSRS para CNN, reveló que tres cuartas partes de los votantes —incluidos más de la mitad de los votantes demócratas— opinaban que el partido tiene más probabilidades de ganar la presidencia en noviembre con un candidato que no sea Biden.
Alrededor de 7 de cada 10 votantes, y el 45% de los demócratas, dijeron que la capacidad física y mental de Biden es una razón para votar en su contra, según la encuesta de CNN/SSRS.
Y alrededor de 6 de cada 10 votantes, entre ellos una cuarta parte de los demócratas, dijeron que reelegir a Biden sería una apuesta arriesgada para el país, en lugar de una elección segura, según una encuesta del New York Times/Siena College. Esa encuesta reveló que los demócratas estaban divididos sobre si Biden debería seguir siendo el candidato.
La encuestadora de la campaña de Biden, Molly Murphy, dijo que “el sondeo de hoy no cambia fundamentalmente el curso de la contienda”.
En un nuevo esfuerzo por levantar la moral, el jefe de despacho de Biden, Jeff Zients, instó a los ayudantes de la Casa Blanca durante una reunión de todo el personal a no prestar atención al “ruido” y centrarse en la tarea de gobernar.
El propio Biden empezó a hacer gestiones personales por su cuenta, hablando en privado con legisladores demócratas de alto nivel como el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer; el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries; la expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi; el senador por Delaware Chris Coons, y Clyburn.
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Los periodistas de The Associated Press Mary Clare Jalonick, Zeke Miller, Colleen Long, Josh Boak y Amelia Thomson-DeVeaux, en Washington, y Michael Liedtke, en San Francisco, contribuyeron a este despacho.
FUENTE: Associated Press