El gobierno federal se ha visto sometido a una intensa presión para demostrar que está haciendo llegar ayuda a las zonas devastadas por los dos huracanes que impactaron a finales de septiembre y principios de octubre, mientras advierte de que se necesitará más dinero para financiar la respuesta.
Como el organismo encargado de responder a las catástrofes, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ha batallado contra la desinformación desde que Helene azotó Florida. Las falsas afirmaciones han sido alimentadas por el expresidente Donald Trump y otras personas unas semanas antes de las elecciones presidenciales.
Helene fue un huracán de categoría 4 que golpeó la costa de Florida en el Golfo de México el 26 de septiembre, vertió billones de litros de lluvia y dejó un rastro de destrucción de cientos de kilómetros a través de varios estados. El huracán Milton azotó Florida dos semanas después.
La respuesta a los huracanes se ha convertido en una parte clave de las próximas elecciones presidenciales, mientras Trump y la vicepresidenta Kamala Harris se posicionan como el mejor candidato para responder a tales cuestiones.