"Como demuestran estas medidas, Estados Unidos está comprometido a promover una amplia rendición de cuentas a cualquier persona responsable o beneficiada por los ataques del régimen de Ortega-Murillo a las instituciones democráticas", dijo el Departamento de Estado en un comunicado.
El proceso para las elecciones del 7 de noviembre, en las que Ortega y Murillo buscarán la reelección, se desarrolla en medio de una serie de detenciones de opositores, con 32 disidentes arrestados desde junio, entre ellos siete aspirantes presidenciales.
El miércoles, la candidata a la vicepresidencia del principal bloque opositor, la exreina de belleza Berenice Quezada, fue inhibida de participar en los comicios acusada de "conspiración para cometer actos terroristas".
"Ortega y Murillo demostraron una vez más que tienen miedo de competir contra cualquiera que sientan que pueda ganarse el apoyo del pueblo nicaragüense", dijo el portavoz de la diplomacia estadounidense, Ned Price, elogiando la "valentía" de Quezada por postularse "a pesar de la creciente represión".
Ortega fue postulado el lunes por su partido para correr por una tercera reelección sucesiva en un proceso electoral severamente cuestionado dentro y fuera del país.
FUENTE: La Jornada