La evidencia más reciente de la solidez económica del país hace que sea casi seguro que la Fed reanude sus aumentos de tasas de interés a finales de este mes, después de haber suspendido su racha de 10 aumentos de tasas, destinados a frenar la inflación.
La cifra de contratación de junio que reportó el gobierno el viernes es la más pequeña en dos años y medio. Sin embargo, sigue mostrando un mercado laboral fuerte que ha producido una cantidad históricamente alta de vacantes anunciadas. La tasa de desempleo cayó del 3,7% al 3,6%, cerca de un mínimo de cinco décadas.
La mayoría de los detalles del informe subrayan la resistencia del mercado laboral. La duración de la semana laboral promedio aumentó, un indicio de que la demanda de los clientes es lo suficientemente fuerte como para mantener ocupados a los empleados. Además, se aceleró el crecimiento de los salarios: el pago por hora aumentó un 4,4% respecto al año anterior. Los salarios están ahora creciendo más rápido que la tasa interanual de inflación, que ascendió al 4% en mayo.
Es probable que los datos salariales generen preocupaciones en el banco central estadounidense. La Fed está preocupada de que ganancias salariales más rápidas aviven la inflación, al llevar a las empresas a aumentar sus precios para compensar los mayores costos laborales. La Fed busca que los aumentos de contrataciones y salarios se desaceleren antes de detener sus aumentos a las tasas.