El laboratorio del Ejército recibió su primera secuenciación de ADN del virus SARS-CoV-2 a principios de 2020 y de inmediato, los investigadores del Walter Reed se enfocaron en producir una vacuna que funcionara no solo contra la cepa existente, sino contra todas sus variantes potenciales que surgieran.
El doctor Kayvon Modjarrad, director de la rama de enfermedades infecciosas del Instituto Walter Reed, explicó cómo fue el proceso.
“La vacuna Spike Ferritin Nanoparticle Covid-19 de Walter Reed, o también llamada SpFN, completó los ensayos en animales a principios de este año con resultados positivos. La fase 1 de los ensayos en humanos, que probaron la vacuna contra Ómicron y las otras variantes, concluyó este mes, nuevamente con resultados positivos que se encuentran en revisión final”.
Los estudios preclínicos publicados en Science Translational Medicine indican que la vacuna SpFN protege a los primates no humanos de la enfermedad causada por la cepa original de SARS-CoV-2 e induce respuestas de anticuerpos altamente potentes y neutralizantes contra los principales variantes del virus, incluido el virus SARS-CoV-1, que surgió en 2002.
FUENTE: Redacción de www.americateve.com