En una decisión histórica y sin precedentes, el Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad un proyecto de ley que pone fin a los impuestos sobre las propinas. La medida, que cobró protagonismo durante la campaña electoral tras ser propuesta por Donald Trump y posteriormente respaldada por Kamala Harris, ha sido finalmente liderada por los demócratas en el Congreso.
La senadora demócrata Jacky Rosen, representante de Nevada, fue quien presentó formalmente la iniciativa en la Cámara Alta. Aunque inicialmente existían dudas sobre si los republicanos bloquearían el avance del proyecto, la propuesta fue finalmente aprobada mediante consentimiento unánime.
“Es una gran noticia para Nevada y para los trabajadores de todo el país”, afirmó Rosen tras la votación. “Este proyecto de ley no lo soluciona todo, pero proporciona un alivio financiero inmediato mientras seguimos trabajando en medidas más amplias para reducir el costo de vida de las familias trabajadoras”.
Durante su intervención, Rosen subrayó la importancia de las propinas en la economía personal de miles de empleados del sector servicios y de la hostelería: “Para muchos, las propinas no son un ingreso adicional, sino una parte esencial de su salario que les permite llegar a fin de mes”.