Washington D.C.— El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) anunció la inminente deportación del ciudadano cubano Robert Santiesteban, quien cuenta con múltiples antecedentes penales en Estados Unidos, incluyendo tráfico de drogas, posesión ilegal de armas y robo de servicios.
Santiesteban fue detenido por agentes de ICE en Nueva Orleans y enfrentará una deportación forzosa como parte de la política de cero tolerancia impulsada por la administración del expresidente Donald Trump, dirigida a expulsar del país a inmigrantes en situación irregular con historial delictivo.
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En un mensaje publicado en la red social X, ICE informó que el detenido fue condenado previamente por fabricación y distribución de sustancias controladas, una infracción considerada grave por la ley federal. También enfrentó cargos por posesión ilegal de un arma y robo de servicios. El comunicado, que fue compartido por la cuenta oficial de la Casa Blanca, concluyó con un tono irónico:
“Él lo llamaba traficar. Nosotros lo llamamos billete de ida”.
Otras detenciones recientes
Deportaciones en aumento
Según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), hasta diciembre de 2024 había 42,084 cubanos con órdenes finales de deportación en Estados Unidos. Solo en la última semana de julio, ICE ejecutó la deportación aérea de 118 personas hacia Cuba, en lo que representa el séptimo vuelo de repatriación desde enero de 2025.
Sin embargo, el gobierno cubano ha mostrado resistencia a recibir a nacionales con antecedentes penales o a aquellos que abandonaron el país antes de los acuerdos migratorios firmados en enero de 2017. Ante esta negativa, Washington ha optado por reubicar a los deportados en terceros países.
En los últimos meses, al menos tres cubanos con amplio historial delictivo fueron deportados a Sudán del Sur y Esuatini (antigua Suazilandia), en África. Otros, cuya cifra exacta no ha sido revelada, fueron enviados en vuelos de repatriación con destino a México, como parte de una estrategia de ICE para evitar que criminales permanezcan dentro del territorio estadounidense.
Política migratoria bajo la lupa
Estas acciones forman parte de una ofensiva más amplia de la administración Trump para endurecer los controles migratorios, mediante redadas, detenciones y deportaciones rápidas de extranjeros con estatus migratorio irregular y antecedentes penales.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado su preocupación por la falta de transparencia en los destinos de deportación y por el riesgo que corren los expulsados al ser enviados a países donde no tienen vínculos ni garantías mínimas de seguridad.