El gobernador republicano dijo que el traslado será voluntario. Baker elogió a los residentes y autoridades en Martha’s Vineyard por dar atención a los casi 50 inmigrantes tras su arribo inesperado el miércoles, pero agregó que la pequeña isla carece de los recursos necesarios para albergarlos a largo plazo.
En la Joint Base Cape Cod, los inmigrantes serán alojados en dormitorios y recibirán comida y servicios, agregó Baker. Las familias recibirán alojamiento separado.
Las autoridades no han dicho qué sucederá con los inmigrantes que opten por no ir a Cape Cod.
La Agencia de Manejo de Emergencias de Massachusetts coordinará las gestiones para ayudar a los inmigrantes. Baker dijo que el estado activará además a un máximo de 125 miembros de la Guardia Nacional para asistir en el esfuerzo.
La isla vacacional al sur de Boston, cuyos habitantes de todo el año incluyen a muchas personas de la clase trabajadora, al parecer absorbió a las decenas de recién llegados sin mayor problema.
“Estamos agradecidos con los proveedores, los voluntarios y los funcionarios locales que en los últimos días dieron pasos en Vineyard para darle servicios inmediatos a esas personas”, afirmó Baker en una declaración enviada el viernes por correo electrónico a reporteros.
El gobernador de DeSantis dijo que los vuelos a Martha’s Vineyard forman parte de una iniciativa para “transportar inmigrantes ilegales a destinos santuario”. La legislatura de Florida asignó 12 millones de dólares para transportar a “extranjeros no autorizados” fuera del estado.
Los gobernadores de Texas y Arizona han enviado a miles de migrantes en autobuses a Nueva York, Chicago y Washington, D.C., en los últimos meses, pero las acciones más recientes —que incluyeron dos vuelos el miércoles a la isla Martha’s Vineyard pagados por el gobierno de Florida— alcanzaron un nuevo nivel de un teatro político que los detractores calificaron de inhumano.
FUENTE: Associated Press