Tras la negativa del líder de la minoría republicana en la Cámara, Kevin McCarthy, de emprender acciones contra Greene por sus comentarios de reiterado apoyo a las teorías de fraude electoral, entre otras polémicas, los demócratas impulsaron la votación que, finalmente, se ha saldado con 230 votos a favor frente a 199 en contra.
De hecho, McCarthy, que se reunió con Greene el martes, emitió un comunicado en el que tildaba la presión ejercida por los demócratas para expulsar de sus funciones a la congresista por Georgia como "una toma de poder partidista".
Antes de la votación, Greene se ha defendido distanciándose de la teoría de la conspiración QAnon, con la que se la ha relacionado, y asegurando que dijo cosas de las que se arrepiente.
Greene también ha abordado algunas de las otras polémicas que han levantado sus declaraciones y comportamientos, y ha asegurado que cree que "el 11 de septiembre ocurrió absolutamente" y que "los tiroteos en las escuelas son absolutamente reales y cada niño que se pierde, esas familias lo lamentan".