En las últimas horas, diversos medios estadounidenses informaron que el presidente Donald Trump habría comunicado a su entorno más cercano que Elon Musk podría abandonar su rol en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en las próximas semanas.
Sin embargo, la Casa Blanca negó categóricamente estos rumores.
"Esta 'primicia' es completamente falsa. Elon Musk y el presidente Trump han dejado en claro que el empresario seguirá en el Gobierno hasta completar su trabajo en DOGE", afirmó en redes sociales la portavoz del Ejecutivo, Karoline Leavitt, desacreditando la información difundida anteriormente.
Harrison Fields, otro vocero de la Casa Blanca, también respaldó esta postura, destacando el papel fundamental de Musk en la implementación de la agenda gubernamental. "Elon ha sido clave en la ejecución de las políticas del presidente y continuará con este trabajo hasta que el mandatario lo decida", declaró.
"En algún momento, los secretarios podrán hacerse cargo y manejar la situación con precisión, como decimos, con el bisturí", declaró Trump, sugiriendo una transición en la dirección de DOGE. Asimismo, el presidente destacó que para el cierre del período especial de Musk, el Gobierno habría avanzado significativamente en su meta de reducir el déficit en un billón de dólares.
A pesar de las especulaciones, Trump ha respaldado públicamente a Musk y su gestión en el Gobierno, considerándolo una pieza clave de su administración. Desde su incorporación, el magnate ha participado activamente en reuniones de alto nivel y eventos tanto en la Casa Blanca como en Mar-a-Lago, consolidando su influencia en la toma de decisiones.
En febrero, el presidente firmó una orden ejecutiva que amplió la autoridad de Musk dentro de DOGE, obligando a otras agencias gubernamentales a cooperar con él, a pesar de las críticas de algunos sectores.
Por ahora, la Casa Blanca insiste en que Musk continuará en su cargo hasta que finalice su "increíble trabajo", despejando así los rumores sobre su salida inminente.