El gasto constante sugirió que la economía podría seguir expandiéndose este año pese a que la Reserva Federal planea incrementar las tasas agresivamente a fin de combatir la inflación. El crecimiento en el primer trimestre del año tuvo como obstáculo principal un reabastecimiento más lento de mercancías en tiendas y almacenes y una marcada caída de las exportaciones.
La estimación del jueves del Departamento de Comercio del producto interno bruto del primer trimestre —la producción total de bienes y servicios de la nación— cayó muy por debajo del crecimiento anual de 6,9% en el cuarto trimestre de 2021. Y para 2021 en conjunto, la economía creció un 5,7%, la mayor expansión en un año calendario desde 1984.
La economía enfrenta presiones que han aumentado las preocupaciones sobre su salud fundamental y generado inquietudes sobre una posible recesión. La inflación está afectando a los hogares a medida que aumentan los precios del gas y los alimentos, se disparan los costos de los préstamos y la economía mundial es sacudida por la invasión de Rusia a Ucrania y los confinamientos en China por el COVID-19.
Aún así, el mercado laboral estadounidense —el pilar más importante de la economía— sigue siendo sólido. Y en el trimestre enero-marzo, los negocios y los consumidores incrementaron su gasto a una tasa anual de 3,7% después de ajustar por inflación.