Los fiscales también pusieron en duda el relato de Comey de que había encontrado las conchas dispuestas en la secuencia numérica “86 47” mientras caminaba por una playa en Carolina del Norte y sugirieron que su publicación de mayo de 2025 en Instagram fue un intento apenas velado de vender ejemplares de una próxima novela sobre una personalidad de redes sociales cuyas palabras han inspirado a sus seguidores a atacar a sus enemigos.
Los argumentos en mociones presentadas la tarde del martes son la explicación más detallada del gobierno sobre su acusación formal y se presentaron en respuesta a amplios esfuerzos de la defensa para desestimar el caso por motivos como el hecho de que constituye un procesamiento vengativo y que la publicación de Comey no equivalía a una amenaza real.
Los abogados de Comey sostienen que los investigadores del caso engañaron a jueces, presentaron documentos que contenían declaraciones falsas, ocultaron hechos clave y, de manera reiterada, no lograron demostrar que Comey pretendiera hacer una amenaza física o supiera que el número 86 podía sugerir violencia.
La entrada de “86” en Merriam-Webster, el diccionario utilizado por The Associated Press, indica que su significado es “echar”, “deshacerse de” o “negar el servicio a”. Trump es el 47mo presidente.
“No se puede cuestionar seriamente que un observador objetivo de la publicación de Comey podría leerla con el significado de ‘Maten al presidente Trump’”, escribieron los fiscales.
El Departamento de Justicia indicó que la foto se publicó días antes de que Comey tuviera previsto lanzar una novela titulada “FDR Drive”, en la que un fiscal persigue a una personalidad de extrema derecha en redes sociales que ha señalado a sus enemigos por nombre e inspirado violencia contra ellos por parte de sus seguidores.
Tras la indignación provocada por la publicación en Instagram, según los escritos del gobierno, el agente editorial de Comey señaló en un mensaje de texto que se había “vuelto viral”. Comey respondió que esa “no era mi intención, pero no me molestaría si vende libros”. El agente replicó: “Música para los oídos de un agente”.
Los fiscales también afirmaron que había “motivos para dudar” del relato de Comey de que se topó con las conchas durante un paseo, al señalar que estaban ubicadas a 6 kilómetros (4 millas) “más abajo en la playa desde una propiedad frente al mar donde se alojaba Comey, en un área separada del océano por una duna de arena”. Añadieron que no había “ninguna evidencia de que alguien más acomodara, fotografiara o siquiera viera las conchas”.
Los abogados de Comey han calificado la acusación formal —la segunda en su contra en el lapso de un año — como parte de una campaña de represalias de Trump contra uno de sus críticos más vehementes. El mandatario despidió a Comey como jefe del FBI en 2017 mientras Comey supervisaba una investigación sobre posibles vínculos entre la campaña presidencial republicana de 2016 y Rusia, y desde entonces Trump ha pedido que él y otros, a quienes percibe como sus adversarios, sean encarcelados.
Pero el Departamento de Justicia negó las acusaciones de animadversión, al afirmar que la decisión de acusar formalmente a Comey la tomó el fiscal federal de la zona y no se derivó de una directriz del presidente ni del secretario de Justicia.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP