La ley otorga créditos impositivos para que la gente que no está asegurada a través de su trabajo pueda comprar cobertura privada. Puesto que el monto de los subsidios depende de los ingresos, el consumidor debe calcular con precisión cuánto ganará en el año.
Esto es un reto para millones de personas.
Si se equivoca por lo bajo, recibirá mayor ayuda para pagar las primas, pero deberá dinero a la hora de declarar. Si sobrestima los ingresos, puede esperar un reembolso.
Muchos estadounidenses seguramente no comprendieron el mecanismo cuando se anotaron. Algunos expertos advierten que esas complicaciones podrían desalentar a las personas que aún no han adquirido el seguro.
Los primeros informes sugieren un equilibrio entre beneficiados y perjudicados.
Al comenzar la época de presentar declaraciones, la compañía H&R Block, que se especializa en prepararlas, dijo que el 52% de sus clientes que obtuvieron subsidios debían dinero. Esos pagos fueron en promedio de 530 dólares, lo que redujo los reembolsos en un 17%.
Un tercio de los clientes sobrestimaron sus ingresos. De esta manera, sus reembolsos aumentaron en 365 dólares en promedio.
FUENTE: Associated Press

