El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, visitó El Salvador en el marco de su gira por América Latina, donde abordó temas clave sobre cooperación internacional, desarrollo económico y seguridad regional. Durante su intervención, Rubio sorprendió al declarar: "Soy el director interino de USAID. He delegado esa autoridad en alguien más", confirmando así que ha asumido temporalmente el control de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Desde la llegada de Trump a la presidencia, USAID ha estado en el centro de la reestructuración de la política exterior estadounidense. Con la reciente orden ejecutiva que eliminó el cargo de Administrador de USAID, Rubio ha asumido el control de la agencia, mientras la Casa Blanca evalúa su futuro. Su declaración sugiere que, aunque sigue funcionando, USAID está operando bajo una nueva estructura de liderazgo.
El gobierno salvadoreño, liderado por Nayib Bukele, ha mantenido una relación cercana con Washington, destacando la importancia de la cooperación bilateral. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro de USAID podría afectar el financiamiento de proyectos clave en el país y en la región.
La declaración de Rubio ha generado reacciones tanto en EE.UU. como en América Latina. Algunos expertos consideran que esto es un paso hacia la reestructuración o posible eliminación de USAID, mientras que otros ven en la medida una estrategia para consolidar el control de la agencia bajo la dirección del Departamento de Estado.
Mientras la administración Trump redefine su estrategia de cooperación internacional, el papel de USAID en América Latina sigue siendo incierto. Se espera que en las próximas semanas se anuncien nuevas medidas sobre el futuro de la agencia y su impacto en los países que dependen de su financiamiento.