La oficina de Adams dijo que empezará a enviar notificaciones de 60 días a las familias inmigrantes con niños que están en los albergues, aunque podrían presentar una nueva solicitud si no pueden encontrar otro lugar para vivir. La ciudad también proporcionará “servicios intensificados de trabajo social” para ayudar a las familias a encontrar un nuevo alojamiento, según un boletín de prensa.
Se trata de la más reciente medida del alcalde para tratar de dar alivio al sistema de albergues y a las finanzas de la ciudad, que enfrenta la llegada de más de 120.000 inmigrantes internacionales, muchos de ellos sin un lugar para vivir ni permiso para trabajar. Según su oficina, actualmente hay más de 60.000 inmigrantes que viven en albergues municipales.
Adams ha calculado que la ciudad gastará 12.000 millones de dólares en los próximos tres años para hacer frente a la afluencia, instalando una red a gran escala de albergues, el alquiler de hoteles y la prestación de servicios públicos a los inmigrantes.
El mes pasado, el alcalde limitó la estancia de los inmigrantes adultos a 30 días en las instalaciones municipales debido al hacinamiento. Adams también busca suspender un acuerdo legal que obliga a la ciudad de Nueva York a proporcionar alojamiento de emergencia a las personas sin hogar. Ninguna de las otras grandes ciudades de Estados Unidos tiene un requerimiento de este tipo.