La primera víctima sigue luchando por su vida. La abuela de Salvador Ramos, autor del tiroteo masivo en una escuela en Uvalde, Texas, tal vez no logre volver a hablar tras recibir un balazo en la mandíbula que le ha dejado serias consecuencias, indicó uno de sus familiares al periódico New York Post.
Celia “Sally” Martínez Gonzales, de 66 años, a quien Salvador Ramos le disparó en el rostro antes de asesinar a 19 niños y dos maestras el martes 25 de mayo en la Escuela Primaria Robb, puede que no vuelva a hablar nunca más, según contó al Post el domingo Jason Ybarra, un primo segundo de la abuela herida.
“La bala entró en la mandíbula de Sally justo al lado de su boca y le destrozó todos los dientes”, detalló Jason Ybarra, primo segundo de la abuela de Salvador Ramos. “Si la bala hubiera estado una pulgada en otra dirección, le habría volado la cabeza”, agregó el declarante.
“Ella está bastante bien, teniendo en cuenta lo que pasó. Pero es posible que nunca pueda volver a hablar”, mencionó Jason Ybarra, de 45 años. Actualmente, la abuela de Salvador Ramos sólo se comunica con sus parientes por escrito, pero incluso eso se le dificulta mucho.