Aunque es menos que la población de cada una de las 40 ciudades más grandes del estado, la cifra sería suficiente para inclinar la elección en un estado en disputa crucial. Y alarma a la gente que trata de impedir un posible regreso de Trump a la Casa Blanca.
La mera existencia del grupo No Labels (Sin Rótulos) provoca ansiedad a los demócratas acerca de las posibilidades de Trump contra un presidente cuestionado por su edad y trayectoria. Aunque no se ha comprometido a presentar una boleta para presidente y vice, No Labels ha obtenido el acceso a las boletas en Arizona y otros 10 estados. Sus organizadores dicen que van en camino de obtenerlo en 20 estados para fines de año y los 50 estados para cuando llegue la jornada electoral, el 5 de noviembre de 2024.
“Si presentan un candidato con la intención de unir al país, evidentemente eso le quita votos a Joe Biden y no le quita votos a Donald Trump”, dijo Rodd McLeod, un estratega demócrata en Arizona.
Los aliados de Biden están montando una campaña agresiva de presiones contra No Labels y los políticos que se reúnen con el grupo.
Algunos de los esfuerzos contra No Labels son quijotescos. Un candidato perpetuo de las afueras de Phoenix se registró como candidato del grupo y se declaró presidente de la rama del partido en el condado de Pinal, en parte para postularse a un puesto estatal y para tratar de obligar al partido a registrarse bajo la ley estatal de financiación de campañas.
La estrecha victoria de Biden en 2020 se debió en parte a los votos de republicanos anti-Trump, independientes de derecha y votantes que consideraban a Biden el mal menor. Necesitará sus votos en caso de una revancha.
En Arizona, Biden tuvo el respaldo del senador republicano Jeff Flake y de Cindy McCain, la viuda del senador John McCain, republicana de toda la vida que tuvo enfrentamientos públicos con Trump.
FUENTE: Associated Press