Los comentarios fueron recibidos positivamente por el primer ministro canadiense Justin Trudeau, quien vino a Estados Unidos para tratar de asegurarse de que Canadá no se verá afectada en las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte por las que Trump ha propugnado.
Los líderes de países vecinos, polos opuestos en casi todo sentido, abordaron los espinosos temas sobre comercio e inmigración durante su primera reunión cara a cara.
"Tenemos una relación comercial extraordinaria con Canadá. Le estaremos haciendo retoques", dijo Trump a reporteros. "Vamos a hacer ciertas cosas que van a beneficiar a ambos países. Es una situación mucho menos severa que lo que está ocurriendo en la frontera sur".
Durante la conferencia de prensa conjunta que dieron tras su reunión, ambos enfatizaron sus metas afines. Trump prometió trabajar con Canadá en "los intereses que tenemos en común". Trudeau habló de una relación especial y el "profundo respeto que tienen" ambos países, aunque también dijo que las "relaciones entre vecinos son muy complejas".
Trump saludó a Trudeau con un fuerte apretón de manos al llegar a la Casa Blanca en una mañana ventosa. Ambos posaron en silencio ante la prensa, hasta que Trump le sugirió darse un apretón de manos para las cámaras.
Trudeau trajo un regalo personal para su anfitrión, una foto de Trump con el padre de Trudeau, el fallecido exprimer ministro Pierre Trudeau.
Trump dijo que conoció y respetó a Pierre Trudeau y que guardaría la foto en un "lugar muy especial".
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La periodista de The Associated Press Catherine Lucey contribuyó a este despacho desde Washington.
FUENTE: Associated Press

