“Miren lo que hace con Cuba”, señaló.
El comentario llega después de semanas de endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla, con nuevas sanciones financieras, restricciones de viaje y advertencias públicas de que Washington continuará utilizando sus facultades sancionadoras.
Trump no detalló durante esa frase qué medidas concretas atribuía personalmente a Rubio.
El elogio debe entenderse dentro del contexto más amplio del papel que el secretario de Estado ha desempeñado en la formulación y defensa pública de la política estadounidense hacia La Habana.
“Es un maestro”
Trump también utilizó el acto para elogiar las capacidades diplomáticas de Rubio.
Según el presidente, su secretario de Estado ha demostrado capacidad para tratar con interlocutores de diferentes partes del mundo.
“No importa con quién trate, con cualquiera, en cualquier parte del mundo: es un maestro”, declaró.
Trump añadió que Rubio se ha convertido en “un hombre del que todo el mundo se ha enamorado”, otra expresión elogiosa sobre uno de los miembros más visibles de su gabinete.
Trump destaca el ascenso histórico de Rubio
El presidente también presentó a Rubio como “el hispanoamericano de más alto rango en la historia de nuestro país”.
Rubio se convirtió en 2025 en el primer latino en ocupar la Secretaría de Estado de Estados Unidos y también ha ejercido como asesor de Seguridad Nacional interino, posiciones que lo colocaron en un nivel sin precedentes para un político hispano dentro del Ejecutivo estadounidense.
El ascenso tiene además un significado particular para la comunidad cubanoamericana.
Rubio nació en Miami y es hijo de inmigrantes cubanos.
Rubio comenzó hablando en español
Tras la presentación de Trump, Rubio agradeció el reconocimiento y comenzó parte de su intervención en español.
“Muchas gracias por estar aquí con nosotros en el día de hoy”, expresó.
Posteriormente centró su discurso en la identidad de los hispanos dentro de Estados Unidos y en la experiencia de millones de familias procedentes de América Latina.
“Los hispanoamericanos somos estadounidenses y amamos este país”, afirmó.
Rubio vinculó ese sentimiento con las experiencias de quienes emigraron hacia Estados Unidos o crecieron escuchando las historias de sus padres y abuelos.
“Es el lugar que nos dio libertad”
El secretario de Estado destacó particularmente las oportunidades que, según sostuvo, Estados Unidos ofreció a las familias inmigrantes.
“Lo amamos porque muchos de nosotros sabemos, ya sea de primera mano o a través de nuestros padres o abuelos, cómo es la vida en otros países”, afirmó.
Y añadió:
“Es el lugar que nos dio libertad. Es el lugar que nos dio oportunidades”.
Rubio terminó su intervención reafirmando su identidad estadounidense y agradeciendo directamente a Trump.
“Estoy orgulloso de ser estadounidense y estoy orgulloso de estar aquí y de servir bajo su liderazgo, señor presidente”, expresó.
Rubio se convierte en figura central de la política hacia Cuba
La referencia de Trump a Cuba no ocurre de manera aislada.
Rubio ha sido durante años uno de los políticos estadounidenses más críticos con el gobierno cubano y ahora, desde el Departamento de Estado, dispone de una capacidad mucho mayor para influir en la política de Washington hacia la isla.
Durante 2026, la administración Trump ha incrementado considerablemente la presión sobre La Habana mediante sanciones contra sectores económicos y estructuras estatales.
Washington también ha intentado limitar los ingresos procedentes de sectores estratégicos y aumentar el costo para empresas extranjeras que realicen determinadas operaciones con entidades sancionadas.
Nuevas sanciones entraron en vigor esta semana
El elogio presidencial llega además apenas horas después de que entrara en vigor una nueva ronda de restricciones sobre Cuba.
Las medidas incluyen cambios en las operaciones financieras relacionadas con la isla, nuevas limitaciones de viaje y la eliminación de determinadas flexibilizaciones introducidas anteriormente.
La administración Trump también ha advertido que seguirá utilizando las facultades de sanciones disponibles mientras no observe los cambios que reclama a La Habana.
Rubio ha sido una de las principales voces públicas encargadas de explicar esa estrategia.
Trump dice que Rubio participa en los contactos con La Habana
La presión económica convive, sin embargo, con contactos diplomáticos.
Durante su reciente intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Trump aseguró que Rubio estaba involucrado en conversaciones relacionadas con Cuba.
El gobierno cubano ha reconocido contactos con Washington, aunque niega que exista actualmente una negociación formal en los términos planteados públicamente por Trump.
Esa diferencia muestra que la relación bilateral combina actualmente presión, contactos diplomáticos y fuertes discrepancias públicas.
Trump ha dicho que prefiere un acuerdo
El presidente también ha señalado que su opción preferida es alcanzar un entendimiento con Cuba antes que recurrir a una acción militar.
Consultado recientemente sobre reportes de planificación militar estadounidense relacionada con la isla, Trump dijo que no consideraba necesario recurrir a esa alternativa y afirmó que cree posible alcanzar un acuerdo.
La posición declarada de la Casa Blanca combina así una fuerte presión económica con la posibilidad de una solución negociada.
Rubio habla de una transición en Cuba
Rubio ha ido más lejos al describir qué cambios considera necesarios.
Esta semana afirmó que, desde su perspectiva, Cuba es ya un “Estado fallido” y sostuvo que una recuperación sostenible requeriría libertades políticas y económicas.
También habló explícitamente de un “período de transición”.
Esas declaraciones representan la posición de Rubio y de la administración estadounidense; el gobierno cubano rechaza que Washington tenga derecho a determinar el sistema político de la isla.
La Habana rechaza la presión estadounidense
Las autoridades cubanas han respondido a la escalada acusando a Washington de intentar provocar un cambio político mediante sanciones económicas.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel sostiene que las restricciones estadounidenses son una de las principales causas de la crisis económica.
Washington mantiene la posición contraria: responsabiliza principalmente al modelo económico cubano, la gestión estatal y el peso de las estructuras militares sobre la economía.
El desacuerdo continúa siendo uno de los principales obstáculos en cualquier eventual negociación bilateral.
“Miren lo que hace con Cuba”
En ese escenario, las palabras de Trump adquieren un significado político particular.
El presidente no se limitó a elogiar a Rubio por su desempeño general como secretario de Estado.
Eligió Cuba como uno de los ejemplos para destacar públicamente su trabajo:
“Miren lo que hace con Cuba. Miren lo que hace con Cuba”.
Después añadió la valoración con la que resumió su confianza en el jefe de la diplomacia estadounidense:
“Es un maestro”.
La declaración refuerza públicamente el peso de Rubio dentro de la política exterior de la administración Trump en un momento en que Washington incrementa la presión sobre La Habana mientras mantiene abierta la posibilidad de negociar.