Ahora, el Buró Federal de Investigaciones se ha dado a la tarea de rastrear a más de una docena de ciudadanos uzbekos a los que se les permitió ingresar a Estados Unidos, tras descubrirse que viajaban con la ayuda de un contrabandista vinculado al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS).
Si bien el FBI dice que no se ha identificado ningún complot específico de ISIS, los funcionarios todavía trabajan para identificar y evaluar a todos los individuos que lograron ingresar a los Estados Unidos, según información a la que tuvo acceso CNN.
Aunque en este momento no hay pruebas que justifiquen la detención de nadie, el episodio fue tan alarmante que se distribuyó un informe urgente de inteligencia clasificado a los principales funcionarios del gabinete.
A principios de este año, inmigrantes de Uzbekistán solicitaron asilo y fueron admitidos por el DHS, como parte de un número creciente de personas que han viajado a Estados Unidos desde Asia Central en los últimos años.
También se comunicaron con autoridades turcas, que arrestaron al contrabandista, quien no se cree que sea específicamente miembro de ISIS, sino más bien un contratista independiente que tiene simpatías por la organización yihadista.