Sylvester Stallone concedió una entrevista con The Wall Street Journal, donde entre varios temas, el actor habló sobre la compra de su casa en Beverly Hills por parte de la cantautora británica Adele. La intérprete de Rumour Has It se enamoró de inmediato de la mansión de Stallone, pero antes de darle el cheque al actor, hubo una situación en torno a una estatua de Rocky Balboa que puso en peligro la compra.
Stallone compartió que tenía planeado llevarse la estatua en cuanto Adele comprara la casa. Sin embargo, a la cantautora no le pareció, pues como fan de la saga de Rocky, esa estatua era una de las principales razones para quedarse con la casa del actor.
“Entonces no hay trato. Eso va a echar por tierra todo el trato”, recordó Stallone en su entrevista con The Wall Street Journal. Al final, el actor recapacitó y dejó que Adele se quedara con la estatua, confesando además que está muy feliz con la remodelación que la británica ha hecho en la mansión. “Me gusta lo que está haciendo, la está dejando preciosa”.
Según el medio Harper’s Bazaar, la casa de Sylvester Stallone tuvo un precio de 58 millones de dólares. Se compone de ocho habitaciones, 11 baños, sala de proyecciones, sala de fumadores con un bar a medida, garaje para ocho coches, una piscina olímpica, un spa, estudio de arte, entre otras instalaciones de lujo. En el mes de mayo, Adele posó frente a la casa junto a su pareja Rich Paul.
Las declaraciones de Stallone sobre las exigencias de Adele llegan poco después de que la artista confesara a sus fanáticos que su espectáculo en Las Vegas le ha causado un incómodo problema de salud. Para salir a escena, Adele usa una faja moldeadora que en la Unión Americana se le conoce como “spanx”. El calor de las luces del escenario, en conjunto con la ajustada ropa interior, hacen que la artista “se sienta en su propio sudor”. Después de tantos shows continuos, esta situación hizo que Adele desarrollara una rasquiña en el área de la ingle.
Adele bromeó durante su más reciente show en el Ceasar’s Palace asegurando que el diagnóstico del doctor la convierte en “una atleta”; además, reveló que “tiene que rosearse a sí misma”, lo cual le causó mucha vergüenza y continuó diciendo “no sé por qué les dije esto”.