La cantante mexicana, quien comenzó en los 80 como parte del grupo Timbiriche y debutó como solista con el álbum “La chica dorada” en 1992, interpretó un popurrí de éxitos que incluyeron “Ni una sola palabra”, “Lo haré por ti”, “Te quise tanto”, “Causa y efecto”, “Don’t Say Goodbye”, “Mío”, “Yo no soy esa mujer” e “Y yo sigo aquí”. Vestida con un body negro de lentejuelas con su nombre bordado al frente, botas ultra altas y la melena suelta, dominó el escenario al cantar y bailar acompañada de un gran grupo de bailarines.
