10 enero 2020

Exhortan a la población a no bajar la guardia

Director de la Red Sísmica dice que no hay evidencia de que haya relación entre los sismos en la Isla y eventos pasados en la región

El sábado se cumple una década del devastador terremoto magnitud 7 que dejó 316,000 muertos en Haití y daños considerables, y aunque las islas del Caribe están en la misma región y comparten las llamadas placas mayores, no se pueden establecer paralelismos entre cada evento, según Víctor Huérfano, director de la Red Sísmica de Puerto Rico.

“En general, en el noreste del Caribe, las Antillas Mayores y Antillas Menores están sujetas al mismo movimiento, pero cada sector responde de forma muy particular”, detalló Huérfano.

Explicó que no hay evidencia de que haya alguna relación entre los eventos actuales de Puerto Rico con otros pasados, como los de Haití en 2010. “El régimen de las placas tectónicas y cómo reaccionan las cortezas es diferente”, advirtió.

Ayer al cierre de esta edición se habían reportaron 11 sismos, entre estos, uno de 3.8 en el sureste de Peñuelas; 3.78 en el suroeste de Ponce; 3.60 en el sur de Guayanilla; 4.17 en el suroeste de este municipio; y 3.30 y 3.72 en el suroeste de Guánica. Mientras que el miércoles se sintieron 19 sismos.

Huérfano exhortó a la población a no bajar la guardia, mantener la calma y estar preparada, aunque entiende que deben ir disminuyendo los temblores hasta que se libere toda la energía.

“El comportamiento y las secuencias latentes luego del evento de mayor magnitud es lo que se esperaba. Que sean menos fuertes es altamente probable, aunque no se descarta que tengamos otro fuerte, pero esa posibilidad es muy baja”, indicó sobre los temblores que continúan, pero disminuyendo en intensidad. El más fuerte fue de 6.4 en la madrugada del martes.

Más observación a la falla Montalva

Huérfano confirmó que continúan las investigaciones sobre la falla Montalva, descubierta hace unos años por estudiantes y profesores del Departamento de Geología del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, sobre todo a la luz de los recientes eventos sísmicos en la Isla.

El hallazgo de esa falla en la región de Montalva, en Guánica, que no estaba incluida en la lista del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), significa un gran acierto en la evaluación de los códigos para construir en la zona suroeste.

“Identificar esta falla hace que se pueda definir el área correctamente determinando el largo, ancho, geometría, tiempo de recurrencia y máximo potencial de temblor. Se descubrió cuando notaron que un riachuelo cercano cambiaba su curso y el movimiento planteó que había una falla. Esto ayuda mucho porque esta información se incluye dentro del Mapa de Amenaza Sísmica, lo que se usa en los códigos de construcción”, detalló el experto.

Las investigaciones seguirán su curso a través de los nuevos equipos como sismómetros y acelerómetros que miden el alcance y la fuerza de los terremotos en las diferentes regiones de Puerto Rico.

“La Red Sísmica ya había instalado cinco equipos, pero el Servicio Geológico de Estados Unidos trajo seis adicionales que se van a instalar mañana (hoy) en las zonas de alta actividad. Luego se irán revisando para captar los datos y seguir investigando las fallas. También queremos concluir si realmente la falla de Montalva es la culpable de lo que está pasando”, abundó.

Sobre las expresiones del ingeniero Félix L. Rivera, presidente de la Comisión de Terremotos del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (Ciapr), que aseguran que el “Puerto Rico Building Code de 2018” considera terremotos de hasta 6.5 de magnitud, Huérfano opinó que hay diversos factores a considerar al momento de construir.

“Los códigos se basan en aceleración, no en magnitud. Es importante la información del suelo. Por ejemplo, si es arena, babote u otro tipo de terreno que responde de manera diferente a un sismo, se evalúa cómo se espera que el suelo se mueva en un terremoto”, declaró.

Fuente: elvocero.com

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