29 julio 2019

Figuras dentro del PNP mueven sus fichas para la gobernación

Thomas Rivera Schatz parece llevar la delantera para ocupar la vacante que dejará Ricardo Rosselló este viernes

A cinco días para que sea efectiva la salida de Ricardo Rosselló Nevares de la gobernación, la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez, afirmó ayer que no tiene interés en dirigir el país.

Se trata de una situación que deja al descubierto las fricciones y las negociaciones en el interior del Partido Nuevo Progresista (PNP) para determinar quién sucederá al primer ejecutivo.

“No tengo interés en ocupar el puesto de gobernadora. Es un dictamen constitucional. Espero que el señor gobernador identifique y someta un candidato para el puesto de secretario/a de Estado antes del 2 de agosto y así se lo he manifestado”, expuso Vázquez a través de su cuenta de Twitter.

Casi inmediatamente después que Rosselló Nevares anunciara su dimisión la semana pasada, Vázquez había advertido, en declaraciones escritas, que “de ser necesario” estaba dispuesta “a asumir la encomienda histórica” de sustituir al gobernador, tal y como dispone la Ley 7-1952, que establece el orden de sucesión.

“No le interesa terminar el cuatrienio ni tiene aspiración política alguna”, dijo un informante a este diario sobre la titular de Justicia.

Hoy, a las 5:00 p.m., habrá una manifestación frente a la sede de Justicia en contra de que Vázquez asuma la gobernación.

La secretaria de Justicia se convertiría en gobernadora debido a la vacante que existe en la secretaría de Estado. Si Vázquez renunciara al cargo, el gobernador sería el secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez, debido a que el secretario de Hacienda, Francisco Parés, no tiene la edad requerida para ocupar el puesto.

Las expresiones de Vázquez, aunque podrían ser resultado de las presiones públicas que se han desatado en su contra, realmente ponen en relieve la rivalidad que existe entre dos de las principales figuras del PNP: el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y la comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González.

Ambos interesan ocupar la silla de Rosselló Nevares, según fuentes consultadas por este medio. Para esto, tendrían que ser nombrados y confirmados en la secretaría de Estado en o antes del 2 de agosto.

Ha habido, según supo este periódico, una oferta de diferentes nombres de personas dentro y fuera del actual escenario político de la isla, pero ninguna ha convencido a Rosselló Nevares.

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En ese contexto, los nombres de Rivera Schatz y González quedan en primera línea.

Al primero, lo sostiene -y así lo ha dejado ver- su fortaleza entre los senadores, representantes y la mayoría de los alcaldes del PNP, y su experiencia política. A González, dicen las fuentes, la sustenta su amplio conocimiento de las redes en Washington y su formación académica para lidiar con los complejos temas de la deuda y la economía del país, así como el apoyo de la base de la Palma que votó por ella para la silla el Congreso con más votos que el propio Rosselló Nevares.

En este proceso de transición, el gobernador ha buscado apoyo en un grupo compuesto por el exrepresentante Leo Díaz, el exsecretario de la Gobernación Ricardo Llerandi, el ex director ejecutivo de la Administración Federal de Asuntos de Puerto Rico (Prfaa) Carlos Mercader, el cabildero Manny Ortiz y Anthony Maceira, quien renunció ayer a la secretaría de Asuntos Públicos para mantenerse solo en la dirección de la Autoridad de Puertos.

Al momento, la delantera pareciera llevarla el líder senatorial.

“Esto es una pelea entre Jenniffer González y Thomas Rivera Schatz, y lo triste del caso es que el gobernador tampoco tiene ganas de nombrar a nadie. Ricardo está dejando un gobierno sin cabeza”, señaló una fuente.

Reconoció que el panorama es serio y que todo va a depender de la disponibilidad del gobernador para negociar. “Wanda es astuta porque ella sabe que, si se mantiene, va a ser difícil porque van a seguir saliendo filtraciones” sobre su desempeño, señaló la fuente.

No obstante, otra fuente indicó que, como parte de los criterios para llenar la vacante en la secretaría de Estado, se busca una persona que no tenga aspiraciones políticas, como es el caso de González y Rivera Schatz.

El expresidente del Senado Kenneth McClintock, aunque cuenta conel aval de parte del liderato de la Palma, ha sido prácticamente descartado para la secretaría de Estado debido a que, en el 2005, detuvo las ambiciones del exgobernador Pedro Rosselló González de dirigir la Cámara Alta.

Mientras, el excomisionado residente en Washington y exrival del gobernador en las primarias, Pedro Pierluisi, también ha salido de la ecuación debido a sus lazos con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF).

En el caso del alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz, esa misma fuente dijo que no ha descartado la movida, aunque le da cierta incertidumbre el hecho de que la dimisión de Rosselló Nevares no cobre efectividad, según anticipado, el viernes.

Ayer, el presidente del Senado recibió el espaldarazo del Sindicato de Bomberos para asumir la gobernación a partir del próximo 2 de agosto.

Debe pasar el cedazo

El abogado constitucionalista Carlos Ramos sostuvo que quien sea designado para ocupar la silla de Estado debe ser confirmado por Cámara y Senado antes del viernes a las 5:00 p.m., cuando cobra efecto la renuncia de Rosselló Nevares. Habría que convocar una sesión extraordinaria.

“No solo sería un gobernador que no hemos elegido, sino que no ha pasado por la Asamblea Legislativa. El interinato en este contexto, a mi juicio, implicaría un problema de democracia y de separación de poderes muy serio”, subrayó el abogado.

“Implicaría un problema de separación de poderes porque habría excesiva concentración de poder en algo tan fundamental de parte del gobernador”, agregó.

Fuente: elnuevodia.com

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