El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, causó un gran impacto en la Conferencia de Seguridad de Múnich con un discurso firme en defensa de la democracia y la libertad de expresión. En su intervención, aseguró que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca marca un cambio de liderazgo en Washington.
"En Washington, hay un nuevo sheriff en la ciudad", declaró Vance. "Bajo el liderazgo de Donald Trump, podemos estar en desacuerdo con sus opiniones, pero lucharemos para defender su derecho a expresarlas en público, estén de acuerdo o no".
EUROPA-VANCE
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, habla en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en el hotel Bayerischer Hof en Múnich, Alemania, el viernes 14 de febrero de 2025. (AP Foto/Matthias Schrader)
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Defensa de la democracia y la libertad de expresión
Durante su discurso, Vance enfatizó la importancia de la democracia y la voz de los ciudadanos en la toma de decisiones. "Creer en la democracia es entender que cada uno de nuestros ciudadanos tiene sabiduría y una voz. Y si nos negamos a escuchar esa voz, incluso nuestras luchas más exitosas lograrán muy poco".
El vicepresidente también hizo un llamado a la acción: "Creo fundamentalmente que estamos en el mismo equipo. Debemos hacer más que hablar de valores democráticos. Debemos vivirlos".
En ese sentido, expresó su preocupación por decisiones judiciales en Europa que han llevado a la cancelación de elecciones. "Cuando los tribunales europeos anulan elecciones y altos funcionarios amenazan con cancelar otras, debemos preguntarnos si estamos exigiéndonos un estándar lo suficientemente alto", advirtió.
Paralelismos con las autocracias del siglo XX
Vance comparó las actuales restricciones a la libertad de expresión con las prácticas de los regímenes totalitarios del siglo pasado. "Según la memoria viva de muchos de ustedes en esta sala, la Guerra Fría enfrentó a los defensores de la democracia contra fuerzas tiránicas en este continente".
Recordó que los regímenes que censuraron disidentes, cerraron iglesias y cancelaron elecciones no fueron los vencedores de la Guerra Fría. "Gracias a Dios, perdieron. Perdieron porque no valoraron ni respetaron las extraordinarias bendiciones de la libertad", sentenció.
Finalmente, Vance advirtió que la imposición de ideas desde el poder es un camino peligroso. "No se puede obligar a la gente a pensar, sentir o creer en lo que los políticos desean. Lamentablemente, cuando miro a Europa hoy, a veces no resulta tan claro qué ocurrió con algunos de los vencedores de la Guerra Fría".