El verdadero peligro del siglo XXI es la alianza entre capitalismo y comunismo. Este último no murió con la caída del muro de Berlín, sino que se adaptó, renunció a su propósito de enterrar al primero e inició un proceso camaleónico.
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SUSCRIBITEEl verdadero peligro del siglo XXI es la alianza entre capitalismo y comunismo. Este último no murió con la caída del muro de Berlín, sino que se adaptó, renunció a su propósito de enterrar al primero e inició un proceso camaleónico.
El comunismo es un éxito de control social y político, pero un fracaso económico, de modo que ha mutado para aliarse con la libre empresa. Es decir, con aquellos que una vez pretendieron borrar de la faz de la tierra.
Para los empresarios ha resultado, por el momento, un buen negocio, un mefistofélico trato que les libra de las incomodidades que acarrea la libertad: reclamos salariales, exigencias ambientales, o huelgas obreras. Para los comunistas resulta también un trato ventajoso: mantienen el control absoluto del poder político mientras garantizan a la masa ese mínimo de prosperidad que la economía centralizada es incapaz de proveer.
Los principales socios de este experimento son esos millones de seres apolíticos a los que les da lo mismo quién gobierne a cambio de una vida elemental pero segura.
Por: Juan Manuel Cao
FUENTE: americateve.com / Juan Manuel Cao
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