El de los servicios públicos en Venezuela es un problema estructural, cuyas bases están sentadas en la falta de mantenimiento y de inversión canalizada para la modernización de sistemas antiguos y deteriorados, por lo que cualquier solución debe responder a un plan que no solo resuelva las crisis momentáneas, según expertos.
No obstante, el reciente llamado del presidente Nicolás Maduro a “recuperar”, antes de que termine el año, los servicios de agua, electricidad, gas y telecomunicaciones es una muestra de la necesidad actual de enfocarse en esta situación, para equilibrar la demanda generada por la apertura económica planteada durante el primer semestre del año.
Y aunque la promesa del Ejecutivo suena poco creíble para oídos cansados de escuchar excusas, el monitoreo de la inversión en servicios básicos de la ONG Cedice evidencia que, en el último semestre, la brecha entre inversiones presupuestadas y ejecutadas para estas áreas son relativamente bajas, pero el problema es la dirección de esas inversiones.
“Hay un trabajo que hacer que yo creo que en cuatro meses, cinco meses, no se va a lograr del todo; sin embargo, de aquí a diciembre sí se perfila una mejora muy tenue (...) porque se espera que haya alguna mejoría dada la apertura comercial que está teniendo el país”, explicó.
FUENTE: (con información de EFE)