El pasado sábado en la noche tuvo que haber sido un momento de celebración en el estadio de los Marlins. El equipo de béisbol acababa de ganarle 6-4 a los Bravos de Atlanta.
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SUSCRIBITEEl pasado sábado en la noche tuvo que haber sido un momento de celebración en el estadio de los Marlins. El equipo de béisbol acababa de ganarle 6-4 a los Bravos de Atlanta.
Sin embargo, después del partido, el lanzador José Fernández se sentó en los camerinos visiblemente molesto aplastando con su mano una lata de cerveza, según dijeron testigos.
Cinco horas después, Fernández y dos amigos estaban muertos, víctimas de una salida nocturna en lancha que terminó trágicamente en un rompeolas de rocas en South Beach.
Tres días después, los detalles siguen siendo confusos en torno a lo que llevó a la muerte al fenómeno cubanoestadounidense de apenas 24 años de edad. Amigos y compañeros de equipo no quieren hablar sobre las circunstancias y lo que tenía molesto al pelotero.
Fernández tenía que lanzar al día siguiente a la 01:00 pm, pero su aparición fue postergada hasta el lunes en la noche, lo que le daba un día extra de descanso.
Ozuna no quiso salir con él porque su esposa e hijos lo esperaban. ""No, no, no, mejor ve a casa. Dale calor a tu barriga, hay una niña en camino, quédate tranquilo", insistió Ozuna.
Fernández le pidió a su compañero de equipo que lo llamara en la mañana siguiente para asegurarse de que se levantaría para ir al estadio y estar a tiempo para el juego en la tarde del domingo.
"No nos escuchó. Todos dijimos que no", agregó el jardinero de los Marlins.
Fernández estaba decidido a salir esa noche en su nueva lancha. Por ello telefoneó a dos amigos, Eduardo Rivero y Emilio Macías.
FUENTE: Univision digital reporter Por: David Adams
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