Documentos estatales indican que está clínica habría sido investigada porque varios de sus médicos habrían causado serias complicaciones a sus pacientes. Según informan estos médicos ofrecían cirugías cosméticas a muy bajos precios contratando a personal sin licencia. Los resultados han sido desastrosos incluyendo a dos personas muertas y un gran número de pacientes internados en salas de emergencias por complicaciones. De hecho, varios doctores de Encore Plastic Surgery en Hialeah han sido acusados por el Departamento de Salud de la Florida por mala práctica médica pero la clínica continúa abierta al público.
