Documentos de la corte muestran que la imputación fue presentada el martes en el tribunal del condado Polk contra Bryan Riley. Otros cargos, incluyendo intento de asesinato — una niña de 11 años sobrevivió el ataque del 5 de septiembre y Riley se enfrascó en un tiroteo con la policía — secuestro, incendio intencional, robo de morada y crueldad hacia animales, por matar al perro de la familia.
Riley, un ex marine de 33 años, podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua si resulta condenado por los asesinatos. Los fiscales no han dicho aún si pedirán la pena máxima.
Riley está detenido sin fianza y no ha respondido a los cargos.
El comisario del condado Polk, Grady Judd, dijo que Riley creía falsamente que la familia estaba involucrada en tráfico sexual de menores y que Dios le había dicho que rescatase a una supuesta víctima llamada “Amber”. No había una menor con ese nombre en la casa de la familia.
La policía hizo unos 60 disparos en un tiroteo que dejó a Riley con una herida no letal en el abdomen. Riley se entregó tras ser herido.
Las víctimas son Justice Gleason, de 40 años; su novia de 33 años Theresa Lanham; su bebé Jody, nacido en mayo; y Delgado; que era la madre de Lanham y la dueña de la propiedad. La hija de Gleason sobrevivió pese a recibir varios balazos.
Riley sirvió como marine en Irak y Afganistán y estaba trabajando como guardia de seguridad en el área de Lakeland, incluyendo en una iglesia. Luego de ese empleo reciente, la novia de Riley dijo que éste comenzó a hablar de comunicarse con Dios, aunque no sobre nada violento.
FUENTE: Associated Press