Es una apuesta de 5.000 millones de dólares del propietario de Brightline, Fortress Investment Group, creyendo que eventualmente 8 millones de personas al año realizarán el viaje de 3,5 horas y 378 kilómetros (235 millas) entre los centros turísticos más grandes del estado —aproximadamente 30 minutos menos que el viaje por carretera promedio entre ambas ciudades.
La compañía está cobrando a los pasajeros individuales 158 dólares por viaje redondo en clase ejecutiva y 298 dólares en primera clase, y las familias y grupos pueden comprar cuatro boletos de ida y vuelta por 398 dólares. Diariamente operarán 32 trenes.
Brightline, que comenzó a operar sus trenes amarillo neón a lo largo de 112 kilómetros (70 millas) entre Miami y West Palm Beach en 2018, es el primer servicio interurbano privado de pasajeros que inicia operaciones en Estados Unidos en un siglo.
También está construyendo una línea que conecta el sur de California y Las Vegas que espera abrir en 2027 con trenes que alcanzarán los 305 km/h (190 mph). La única otra línea de alta velocidad en Estados Unidos es el servicio Acela de Amtrak entre Boston y Washington, D.C., que comenzó en 2000. Amtrak es propiedad del gobierno federal.