Entre lágrimas y gritos los familiares de una pareja de hondureños lloraban su muerte. Este miércoles alrededor de las 8:30 llamaron a las autoridades porque sabían que estaban discutiendo. Cuando las autoridades llegaron al edificio ubicado en el número 201 de la calle 65 en el oeste de Hialeah tocaron a la puerta del apartamento número 104 pero nadie abrió. Estaban armados para cualquier eventualidad. Entonces entraron a la vivienda y se encontraron con un cuadro macabro.
