Tras conocerse que la compañía Steward Health Care se declarara en bancarrota, ha surgido la preocupación e incertidumbre sobre qué pasará con los hospitales que opera, cuatro de ellos en el condado Miami-Dade, que son hialeah, Palmetto, Coral Gables y North Shore Medical Center.
El doctor Alberto Domínguez Bali, quien lleva años trabajando en el Hialeah hospital, explicó que ha tenido que derivar a pacientes que necesitaban procedimientos a otros hospitales.
El comisionado de Miami-Dade René García dijo que está siguiendo muy de cerca este proceso de bancarrota para que los residentes no se vean afectados.
De igual manera, el alcalde de Hialeah, Esteban Bovo, dijo estar también en contacto con el equipo directivo de los hospitales, para asegurar que el servicio de salud que brindan a los pacientes no sea alterado.
Steward Health Care es una de las compañías de salud más grandes de Estados Unidos, con 33 hospitales y más de 30 mil empleados.
Por el momento, empleados de estos centros de salud deberán esperar para saber qué rumbo toma todo esto.