Desde este martes 30 de septiembre, el salario mínimo en Florida pasó oficialmente de $13 a $14 por hora, como parte del calendario de aumentos graduales aprobado en noviembre de 2020 mediante la Enmienda Constitucional 2, respaldada por el 60,8% de los votantes.
El ajuste también impacta a los trabajadores que reciben propinas, cuyo pago base aumenta de $9.98 a $10.98 por hora. Con este nuevo incremento, Florida se mantiene muy por encima del salario mínimo federal, fijado en $7.25 desde 2009.
Reacciones divididas
El alza salarial ha generado posiciones encontradas. Trabajadores de sectores como la hostelería, el turismo y los servicios personales celebran la medida, al considerarla un alivio para enfrentar el alto costo de vida y una oportunidad de mejorar su calidad de vida.
En contraste, la Cámara de Comercio de Florida y organizaciones empresariales advierten que el aumento en los costos laborales —estimados en cerca de $2,000 millones para las compañías, según un informe de Florida TaxWatch— podría derivar en menos horas de trabajo, congelación de nuevas contrataciones o una mayor dependencia de la automatización para reducir gastos.
Este avance coloca al estado en la vanguardia nacional en materia de remuneración laboral, en contraste con el estancamiento a nivel federal, donde el salario mínimo permanece sin cambios desde hace más de 15 años.