Ciento noventa cinco balas disparadas, 21 agentes involucrados en el tiroteo y la duda de por qué los policías no negociaron con los delincuentes, es la nueva información que sale a luz pública sobre el incidente del pasado 5 de diciembre en Miramar, donde murieron el conductor de UPS Frank Ordóñez y el automovilista de 70 años Richard Cutshaw.
El jefe de la policía de Miami-Dade, Juan Pérez, participó en la mesa redonda convocada por la junta de relaciones comunitarias del condado, con la finalidad de esclarecer el polémico caso.
Varias agencias de la ley, que trabajan de manera independiente en la investigación, continúan recabando evidencias, que incluyen llamadas de radio, videos y entrevistas con testigos.
En este momento están analizando minuciosamente la actuación de los agentes durante el tiroteo y con posterioridad abrirán una investigación interna.
FUENTE: Adriana Navarro / Americateve.com