Tres meses han transcurrido desde que se ordenó el cierre de los balnearios del condado floridano, como medida preventiva para evitar la propagación del coronavirus. Carlos Giménez, alcalde condal, autorizó la reapertura en lo que se considera un paso significativo hacia ese oxímoron de moda que es la “nueva normalidad”.
La reapertura está acompañada de una serie de regulaciones que se deben cumplir por los bañistas y los negocios de la playa “para ayudar a evitar la propagación del COVID-19”, sostuvo el alcalde en el tuit donde dio la noticia de la reapertura.
Ahora, cuando llegue a la playa, notará que hay un grupo de empleados municipales velando que se cumpla la nueva reglamentación.
FUENTE: diariolasamericas.com / americateve.com