Muchos aplauden el desarrollo urbano del distrito financiero de Brickell, el llamado Wall Street del sur, pero otros no dudan en afirmar que desean irse del lugar porque la zona se convierte en una jungla de asfalto, donde el tráfico vehicular es prácticamente insostenible y la pérdida de tiempo amenaza la calidad de vida.
Para Evelio Medina, presidente de la Cámara de Comercio Brickell Miami, es necesario comenzar inmediatamente un plan de educación general que involucre a los gobiernos locales, urbanistas, empresarios y residentes de este rincón de la ciudad.
"La presencia de la juventud ha cambiado el escenario de Brickell. Antes era necesario moverse en automóvil pero ahora hay otros medios de transporte que podemos adoptar", declaró.
Los cálculos de esta organización contabilizan cerca de 80.000 personas que residen en la zona, además de "otras 200.000 que laboran acá y transitan por las calles durante los días laborables".
Luego aseguró que la inestabilidad económica y política en algunos lugares del mundo conlleva a que nacionales de otros países miren con agrado la posibilidad de invertir dinero en este sector de la ciudad.
"Estimamos que hay entre 12 y 20 proyectos de construcciones en estos momentos. Algunas de ellos forman parte de grandes complejos, como el Brickell City Center que contará con espacio comercial y residencial", apuntó.
Por Jose Pernalete
FUENTE: diariolasamericas.com