Tres soldados israelíes murieron este sábado en un ataque armado que ha roto la calma que reina en la frontera entre Israel y Egipto, solo desafiada en los últimos años por los intentos de contrabando de drogas. El atacante, que se infiltró en territorio israelí y llevaba uniforme de la Policía Fronteriza egipcia, fue abatido.
A primera hora de la mañana, el policía mató a tiros a dos jóvenes militares israelí -un hombre y una mujer- que se encontraban en una posición de vigilancia cerca del Monte Harif en el desierto del Néguev y formaban parte de una unidad mixta de combate del Ejército. Horas después, soldados israelíes enviados a la zona localizaron al egipcio que iba armado con un Kalashnikov. "Nuestras fuerzas respondieron a sus disparos y neutralizaron al terrorista en territorio israelí", indicó el Ejército tras el intercambio de fuego en el que un militar murió y otro fue herido.
Según el portavoz militar egipcio, uno de sus efectivos que se ocupaba de la vigilancia de la frontera persiguió a contrabandistas de drogas, cruzó el control fronterizo israelí y estuvo involucrado en el intercambio de fuego que acabó con su muerte y la de los tres soldados israelíes. En un comunicado difundido a primera hora de la tarde, indicó que toma "todas las medidas judiciales necesarias" sobre el incidente y señaló que envía sus condolencias a las familias de las víctimas". No se sabe aún la identidad y motivación del agente.
"Se trata de un incidente relacionado con la seguridad y estamos investigando sus circunstancias", había dicho el portavoz militar israelí Daniel Hagari preguntado sobre si tenía relación con los crecientes intentos de contrabando de drogas teniendo en cuenta que, varias horas antes y a unos tres kilómetros de distancia, sus fuerzas abortaron un contrabando de drogas valorado en un millón y medio de shékels (alrededor de 375.000 euros). Los traficantes abrieron fuego sin causar víctimas. Con el paso de las horas, toma fuerza en Israel la creencia de que este caso de contrabando, que suele ser protagonizado por bandas beduinas en ambos lados de la frontera, no era el motivo principal del letal ataque.
"La cooperación con el Ejército egipcio en el terreno es muy buena y estrecha y esperamos que lo siga siendo", señalan fuentes militares israelíes tras el ataque que desafía la confianza mutua y calma en la frontera, la coordinación de seguridad táctica y las relaciones bilaterales estratégicas. De momento, Israel no ha cerrado el paso fronterizo de Taba ni ha pedido a los miles de turistas israelíes que abandonen el Sinaí. Se trata de un destino turístico muy popular entre los jóvenes en Israel.