“Expresamos nuestra solidaridad a todo el pueblo de Venezuela y de Colombia, al igual que Curazao y Aruba, que sufrieron por un terremoto devastador en las últimas horas y aún sienten su impacto", dijo el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, en una conferencia de prensa. "La comunidad hemisférica estará lista para apoyar a Venezuela en este momento tan difícil”.
La OEA pide a Nicaragua la liberación de los detenidos arbitrariamente, además de condenar las violaciones de los derechos humanos y expresar su preocupación por la situación en el país centroamericano. Preguntado por reporteros acerca del impacto de la resolución en el pueblo nicaragüense, Ramdin señaló que, aunque el país abandonó el organismo, “sigue siendo parte del hemisferio”, por lo que la OEA seguirá pronunciándose, igual que hizo con Venezuela.
En su declaración final, que se demoró hasta poco antes de la medianoche por la falta de consenso entre las partes, la OEA reafirmó su compromiso con la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos y el multilateralismo como herramienta para fortalecer la cooperación hemisférica.
Con Bolivia todavía en el centro de la atención regional mientras trata de recuperar la normalidad luego de más de 50 días de protestas, la OEA aprobó el envío de una misión encabezada por Ramdin y varios representantes de los Estados miembros para apoyar al gobierno en sus esfuerzos por restablecer la paz y garantizar el orden constitucional.
Ante la falta de ofrecimientos de los países miembro para organizar la próxima Asamblea General, esta podría celebrarse en Washington, donde el organismo tiene su sede.
En su intervención el martes, Estados Unidos reafirmó una política de mayor protagonismo en la OEA, enfocada en la seguridad regional, la defensa de la democracia y una posición más firme frente a Cuba, Nicaragua y los intentos de desestabilización de gobiernos electos, exigiendo además resultados concretos al organismo.
FUENTE: AP