“Las víctimas abarcan varios estados de Estados Unidos”, informaron el FBI, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras, conocida como CISA, y la Dirección Cibernética Nacional de Israel por medio de un comunicado enviado por correo electrónico a The Associated Press la noche del viernes.
No indicaron cuántas organizaciones fueron hackeadas ni las describieron de otro modo.
Matthew Mottes, presidente de la Autoridad Municipal de Aguas de Aliquippa, que descubrió que había sido víctima de hackers el 25 de noviembre, declaró el jueves que las autoridades federales le habían informado que el mismo grupo también había hackeado otros cuatro servicios públicos y un acuario.
Expertos en ciberseguridad afirman que, aunque no hay pruebas de la implicación iraní en el ataque del 7 de octubre contra Israel por parte de Hamás que desencadenó la guerra en Gaza, preveían que los hackers iraníes respaldados por el estado y activistas informáticos propalestinos intensificaran los ciberataques contra Israel y sus aliados tras el atentado. Y así ha sido.
El hackeo sufrido por Aliquippa obligó a los trabajadores a interrumpir temporalmente el bombeo en una estación remota que regula la presión del agua para dos pueblos cercanos, lo generó que cuadrillas de trabajadores cambiaran al funcionamiento manual. Los hackers dejaron una tarjeta de visita digital en el dispositivo comprometido diciendo que todos los equipos de fabricación israelí son “un objetivo legítimo”.
FUENTE: Associated Press