Las disposiciones son el resultado de la adecuación a un importante paquete de 176 medidas aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular y el Partido Comunista de Cuba en junio para liberalizar la economía de la isla, durante décadas fuertemente centralizada y estatista.
Varias normas jurídicas que regulan las medidas anunciadas se publicaron en la Gaceta Oficial.
Los cambios se producen cuando Cuba enfrenta un cerco energético impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump desde enero pasado presionando por un cambio político y económico a la isla. La medida empeoró la crisis económica que ya venía cursando Cuba desde comienzos de esta década, en parte por efecto de las sanciones aplicadas por el país norteamericano.
La semiparalización de todos los sectores estuvo acompañada de un desabastecimiento casi total de gasolina y petróleo para el transporte público y particular. Por ello muchos cubanos se volcaron a la compra de motos y triciclos eléctricos que se adueñaron rápidamente de las calles de La Habana.
Igualmente se permite a las empresas privadas ensamblar y vender vehículos eléctricos, incluyendo triciclos y motocicletas, que se han vuelto particularmente populares.
A junio se habían importado unos 19.443 ciclomotores y motocicletas eléctricas, según informó el funcionario.
La importación de automóviles eléctricos adquiridos “junto a sus estaciones de carga con fuentes renovables de energía” tendrá una exención de pago de impuestos “como incentivo a la transformación de la matriz energética nacional”, explicó el funcionario.
También se reducirán las tasas para la compra en el extranjero de autobuses eléctricos, al tiempo que se favorecerá que se haga en partes para poder ensamblarlos en el país.
FUENTE: AP