La delegación visitante estuvo encabezada por la subsecretaria adjunta del Departamento de Estado, Emily Mandrala, mientras que por la parte cubana fue el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, informó una nota de prensa del Departamento de Estado.
El diálogo brinda “una oportunidad para discusiones sobre la implementación mutua de acuerdos migratorios” bilaterales, expresó el comunicado. Agregó que "subraya nuestro compromiso de mantener conversaciones constructivas con el gobierno de Cuba cuando sea apropiado para promover los intereses de los Estados Unidos”.
No se detallaron los temas tratados por ambas delegaciones.
Esta es la segunda vez este año -tal como lo establecen acuerdos bilaterales- en que se desarrollan rondas migratorias, que estuvieron paralizadas en años anteriores.
Cuba atraviesa una fuerte crisis económica con desabastecimiento de alimentos, medicinas y productos de primera necesidad, al tiempo que se producen fuertes apagones.
La situación es una mezcla de las consecuencias de la pandemia de COVID-19 -en especial la baja de los ingresos derivados del turismo- y el ajuste de las sanciones de Estados Unidos que presionan por un cambio en el modelo político de la isla.
La semana pasada funcionarios estadounidenses habían viajado a la isla para coordinar una reapertura del servicio consular de su embajada en La Habana -que debería retomarse en el 4 de enero-, paralizado desde 2017 luego de que Washington retirara a más de la mitad de su personal alegando extraños incidentes de salud de sus diplomáticos.
Los sucesos no pudieron ser confirmados científicamente, pero el expresidente Donald Trump endureció las sanciones y castigó a las empresas de terceros países que operaban con Cuba, prohibió los cruceros y los viajes y persiguió a los buques que traían petróleo a la isla, entre otras decenas de medidas. La administración del demócrata Joe Biden ha hecho pocos cambios en este aspecto.
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Andrea Rodríguez está en Cuba como @ARodriguezAP
FUENTE: Associated Press