En los últimos 12 meses, la selva amazónica perdió 4.300 kilómetros cuadrados (1.700 millas cuadradas) de superficie. Esto supone un descenso de casi el 46% en comparación con el periodo anterior. La deforestación en Brasil se monitorea del 1 de agosto al 30 de julio.
Aun así, en el mes de julio se reportó un aumento del 33% en la tala de árboles con respecto a julio de 2023. Una huelga de funcionarios de las instancias gubernamentales medioambientales contribuyó a este aumento, indicó João Paulo Capobianco, secretario de Medio Ambiente, durante una conferencia de prensa en Brasilia.
Las cifras son preliminares y proceden del sistema satelital Deter, gestionado por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil y utilizado por las instancias gubernamentales encargadas de velar por el cumplimiento de la legislación medioambiental para detectar la deforestación en tiempo real. Los cálculos de deforestación más precisos suelen publicarse en noviembre.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva prometió “deforestación cero” para 2030. Su actual mandato termina en enero de 2027. La deforestación amazónica ha disminuido considerablemente desde que terminó el mandato del presidente derechista Jair Bolsonaro, en 2022. Bajo su gobierno, se registró el nivel de deforestación más alto en 15 años.
El Cerrado es la sabana con mayor biodiversidad del mundo, pero está menos protegida que la selva tropical situada al norte. El auge de la soya en Brasil, segundo producto de exportación del país, procede en gran parte de áreas privadas del Cerrado. ___
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FUENTE: Associated Press