El papa Francisco ha dejado el hospital en el que estaba ingresado desde el 7 de junio tras someterse a una operación de una hernia abdominal y ha bromeado a su salida: “Estoy todavía vivo”. Bergoglio abandonó el centro médico a primera hora de la mañana, en silla de ruedas, en medio de una gran expectación. Además de los medios de comunicación, decenas de personas le esperaban junto a la puerta para saludarle. “Gracias por lo que hacéis”, ha dicho a los periodistas.
Francisco, muy sonriente en todo momento, se detuvo unos instantes para hablar con la prensa antes de entrar en el coche que lo llevaría al Vaticano. Comentó el trágico naufragio de un pesquero cargado de inmigrantes frente a las costas de Grecia, que ha dejado cientos de desaparecidos y al menos 78 fallecidos. “[Siento] tanto, tanto dolor”, señaló el Papa
El cirujano que lo operó de la hernia abdominal y también en julio de 2021 de colon, Sergio Alfieri, lo acompañó hasta el vehículo y aseguró que Francisco “está bien, mejor que antes”. También ha explicado que continuará la recuperación en el Vaticano, aunque “ya ha reanudado el trabajo”, durante los días de ingreso.