Un escándalo de gran magnitud sacude a Francia y deja muy salpicado al empresario qatarí Nasser Al-Khelaïfi, presidente del Paris Saint Germain, quien ha sido acusado de secuestro, extorsión y sobornos. Según la prensa francesa, el máximo directivo del PSG habría orquestado la detención ilegal en su país de un empresario franco-argelino que tenía información comprometida sobre su vida y su trabajo ligado al fútbol.
El diario Libération ha informado que Al-Khelaïfi fue quien presuntamente “por orden del emir” ordenó encarcelar a un empresario llamado Tayeb B. el pasado 13 de enero del 2020. Dicho medio agrega que el hombre de 41 años permaneció detenido en Qatar hasta el 1 de noviembre de ese año y fue puesto en libertad tras entregar esa información que comprometía al presidente del PSG.
El material sensible en cuestión, que estaría en un USB con múltiples archivos delicados y en un disco duro, tiene a Nasser Al-Khelaïfi como uno de los implicados en la irregular elección de Qatar como sede de la Copa Mundial de la FIFA de este año, como también detalles sobre su vida privada en París y trabajos ocultos en la Asociación de Clubes Europeos (ECA).
La estrategia orquestada por Al-Khelaïfi y su entorno, según lo que ha desvelado Libération, fue encerrar a Tayeb B. para someterlo a una intensa presión psicológica y también al maltrato físico en una cárcel de alta seguridad en Doha para hacerlo sucumbir y entregar ese material a los abogados del presidente del PSG. En Francia se habla de chantaje, detención arbitraria, abuso y documentos “explosivos”.
Nasser Al-Khelaïfi no solamente es la máxima autoridad del PSG, también se ha convertido en una de las personalidades más importantes del fútbol mundial. Forma parte del comité organizador de la Copa del Mundo que debe celebrarse en Qatar a partir del 20 de noviembre, y además es miembro del comité ejecutivo de la UEFA. Las acusaciones lanzadas por parte de la prensa francesa ha generado un gran revuelo pero también son tomadas primeramente con prudencia.