"Estamos en una plena crisis del volcán, no ha terminado el proceso eruptivo, está en alerta roja. Es una situación que es compleja", afirmó Alvarez.
La madrugada del viernes no se observó, a simple vista, actividad en el volcán, pero en las primeras horas de la mañana el cono volcánico empezó a expulsar una nueva fumarola de humo y cenizas.
Sobre la posibilidad de que el volcán expulse lava, Alvarez señaló que "es una probabilidad cierta, la cual no se descarta"
Las dos potentes erupciones que se registraron el miércoles y jueves ocasionaron que el volcán pasara de tener uno a seis cráteres, confirmó Alvarez.
Sobre posibles nuevas erupciones, el experto señaló a radio Cooperativa que "una situación de este tipo puede durar semanas, meses".
"El edificio volcánico se tiene que volver a adecuar, necesariamente va a hacer que tengamos nuevos eventos", añadió.
"Vamos a tener situaciones más agresivas al interior del edificio volcánico, no con la espectacularidad probable de estas columnas de 18 kilómetros, pero con energía probablemente similares", advirtió
La preocupación de los expertos está centrado ahora en posibles lahares, que se producen porque el material caliente arrojado por el volcán derrite la nieve que hay a su alrededor, lo que provoca aluviones que descienden por las laderas a gran velocidad, aumentando los cauces de los ríos y arrasando con puentes y todo lo que se atraviese en su paso.
Las autoridades dispusieron un área de exclusión de 20 kilómetros alrededor del volcán, evacuando a unas 4.500 personas.
Centenares de personas que alcanzaron a huir con lo puesto, intentan regresar a buscar algunas pertenencias y están preocupados por sus animales, que ahora están sin alimento porque la lluvia de cenizas y piedrecillas que arrojó el volcán cubrió los pastos.
FUENTE: Associated Press

