El fiscal auxiliar de distrito, Matthew Colangelo, dijo en una carta al juez, Juan M. Merchan, que la fiscalía se opone a cualquier suspensión de la orden de silencio, que prohíbe a Trump comentar sobre los testigos, miembros del jurado y otras personas ligadas al caso — pero no sobre el juez.
El tribunal “tiene la obligación de proteger la integridad de este proceso y la administración imparcial de la justicia al menos hasta la audiencia de sentencia y la resolución de cualesquier mociones posteriores al juicio”, escribió Colangelo.
El martes, los abogados de Trump, Todd Blanche y Emil Bove, le pidieron a Merchan que suspendiera la orden de silencio, argumentando que no había nada que justificara “las continuas restricciones de los derechos del presidente Trump según la Primera Enmienda” ahora que el juicio ha terminado.
Al emitir la orden de silencio en marzo, Merchan observó que la fiscalía la pidió “por la duración del juicio”. Sin embargo, Colangelo argumentó que la orden “se basó no solo en la necesidad de evitar amenazas a la imparcialidad del juicio mismo” sino también “en la obligación (del juez) de evitar un daño real a la integridad” del caso.