El gobernador de California, Gavin Newsom, quien se encontraba en el sur de California para asistir a la ceremonia de nombramiento de un monumento nacional por parte del presidente Joe Biden, hizo un desvío al cañón para ver “de primera mano el impacto de estos vientos arremolinados y las llamas”, y dijo que encontró “no pocas, sino muchas estructuras ya destruidas”.
Los funcionarios no proporcionaron una cifra exacta de estructuras dañadas o destruidas por el incendio forestal en Pacific Palisades, pero informaron que se emitió una orden de evacuación que abarca a unos 30.000 habitantes y que más de 13.000 estructuras corren riesgo ante la proximidad de las llamas.
Y lo peor podría estar por venir. El incendio comenzó alrededor de las 10:30 a.m., poco después del inicio de una tormenta de vientos de Santa Ana que el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que podría ser “potencialmente mortal” y la más fuerte que ha azotado el sur de California en más de una década. De momento se desconoce la causa exacta del incendio y no se habían reportado heridos, dijeron los funcionarios.
Se tiene previsto que los vientos aumenten durante la noche y continúen varios días, produciendo ráfagas aisladas que podrían superar los 160 kilómetros por hora (100 millas por hora) en montañas y colinas, incluso en zonas en donde no se han registrado precipitaciones significativas en varios meses.
___
Watson informó en San Diego y Har en San Francisco. El periodista de The Associated Press Christopher Weber y el videoperiodista Eugene Garcia en Los Ángeles contribuyeron a este despacho.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: Associated Press